| Distancias Preguntar siempre a los pobladores locales sobre el estado de los caminos y la dificultad de la ruta. Evitar fiarse de las informaciones de los pobladores sobre tiempos y distancias ya que, con frecuencia, suelen basarse en apreciaciones subjetivas. La clásica respuesta "aquicito nomás" puede significar largas horas de caminata en condiciones de gran altura o pendiente. No arrancar ni cortar plantas vivas, ni prender fuego al interior de los bosques de altura. No alterar las señales de los senderos. No cazar ni pescar en temporada seca (veda de truchas). Comunicar siempre el ingreso a las montañas a las autoridades locales o asociación de montañistas de la zona. Nunca realizar ascensiones o trekkings sin compañía. Llevar siempre de regreso los materiales de desecho; dejarlos en la montaña puede ocasionar graves problemas de contaminación. Las cordilleras andinas también sufren la recesión glacial, palpable en la pérdida de dos metros de nieve cada año, lo que provoca continuos cambios en la fisonomía de las montañas, sus aproximaciones y, consiguientemente, en la forma de afrontarlas. Grandes masas de seracs (bloques de nieve compacta) se desprenden de algunas montañas. Las lluvias por encima de los 4.500 msnm suelen ser en forma de nieve. En términos generales, la nieve andina se adhiere muy bien en pendientes muy fuertes, y suele formar cornisas en las aristas cercanas a la cumbre a sotavento (zona opuesta a la procedencia del viento). Excepcionalmente se puede encontrar cornisas a ambos lados de una arista. Otra de las características de esta región es la formación de paredes nevadas de estructura escalonada o acanalada. Por estar ubicadas en el hemisferio sur, las consecuencias derivadas de la orientación de las diferentes caras de las montañas cambian respecto de las de la región septentrional: Caras Norte: Las más soleadas. Se encuentra nieve y hielo transformados por la acción del sol y el frío. En estas caras se hallan las mejores nieves para escalar. Caras Sur: La nieve no se suele transformar debido a la poca insolación y a que las temperaturas se mantienen generalmente por debajo de 0º C. Abundancia de nieves blandas al principio de la temporada seca (mayo a septiembre). Caras Este y Oeste: Una mezcla de ambos estados. Es muy común que, al desplazarse por una arista con orientación al este u oeste, se encuentren cambios radicales en el estado de la nieve.
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